Lo Imposible
La vida cristiana en realidad no es difícil de vivir…¡es imposible! De hecho, sólo una persona en la historia la ha vivido a la perfección: Jesucristo.
Sin embargo, la situación no es irremediable para nosotros. Cuando Cristo volvió a su Padre en los cielos mandó a su Espíritu Santo para ayudarnos a vivir de una manera sobrenatural (Jn. 14:15-17; Ro. 8:2-4). De la misma forma en que el Espiritu nos da nueva vida en Cristo, también nos capacita para vivir la vida cristiana cuando andamos en estrecha comunión con Jesús (Jn. 15:4,5).
El boletín de una iglesia captó esta realidad en la siguiente oración: “Hast ahora, Señor, en el día de hoy, todo lo he hecho bien. No he chismeado; no he perdido la compostura; no he sido codicioso, ni malhumorado, ni desagradable, ni egoísta ni demasiado indulgente. Te doy las gracias por todo ello. Pero en unos minutos, Señor, voy a levantarme de la cama. Y desde ese momento en adelante, voy a necesitar mucha ayuda”.
Las buenas nuevas son que tenemos la ayuda de Dios. Los creyentes poseen ¡el Espiritu Santo de Dios! Eso conduce a una pregunta profunda. “¿Qué sucede en tu vida que no podría suceder sin el Espiritu Santo?” La respuesta debería ser; “¡Todo!” El cristiano necesita al Espiritu Santo para todo.
Sea lo que fuere que enfrentes hoy, no estás solo. El Espiritu de Cristo está contigo. ¡Cuenta con eso!
